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Con el fin de comprender en
profundidad que sucede en una batería durante la carga y la
recombinación, es necesaria una descripción más
detallada.
Una batería descargada es cargada por un sistema
que carga un máximo de 25 A. y 14,4 V (típico para vehículos), como
se muestra en la figura 1. La batería en principio acepta 25 A. y la
tensión aumenta desde 12V a 13,9V. Cuando el voltaje se aproxima
a 14,47, la corriente disminuye. El voltaje se incrementa a medida
que la batería se carga, mientras que la corriente disminuye cuando
la tensión de carga (diferencie entre la del sistema, es decir
14,47. y la de la batería) se reduce.
Cuando la batería esta completamente cargada, la corriente
se reduce a 0,5 A. Este exceso de energía procedente de la
sobrecarga, se convierte en gas en todas las baterías de plomo
ácido. En las baterías denominadas 'inundadas', del tipo
convencional, el gas se escapa y la batería se seca. En las baterías
de recombinación, el gas se recombina. Durante la recombinación se
genera calor.
Si el voltaje de la carga aumenta a 16 7. la batería
aceptará más corriente, como se muestra en la figura 2. La corriente
inicialmente se incrementa a 2,2 A. y se estabiliza en 1,5 A. La
aceptación de la corriente de sobrecarga aumenta con el incremento
de tensión.
Las baterías de recombinación recombinan los
gases a agua hasta que ¡a capacidad de recomb-mación es alcanzada.
Optima tiene una capacidad de recombinación en sobrecarga de 8
A. El exceso de gas se escapa, y el agua que "hierve fuera" (a
causa de la excesiva tensión de carga) no puede reemplazarse. Las
baterías convencionales con ácido libre se llegan a calentar cuando
se sobrecargan por su alta resistencia interna. Estas baterías
continúan aceptando corriente después de que estén cargadas
completamente y el gas que se ha formado escapa, liberando la
energía excedente. En las baterías convencionales, se puede reponer
agua pero las placas se dañarán.
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