Ya ha quedado anteriormente comentado qué
sucede dentro de una batería. En las páginas anteriores se mostraba
que la reacción química se puede dar en ambas
direcciones.
Cuando una batería de plomo
ácido se carga por conexión de una fuente externa, los electrones
van, en dirección contraria a la que siguen durante la descarga.
Para que ésto suceda, la fuente de energía externa tiene que generar
un voltaje más alto que el que hay en la batería.
Cada celda de plomo ácido genera
aproximadamente 2 V. Al final de la carga, ésto significa que para
una batería de automóvil de 12 V., cada celda debe dar 2,2-2,4V., ó
un total de 13,2-14,4V.
Una
batería de arranque se carga normalmente por el propio generador del
vehículo, pero como sabemos, la batería se puede descarear por
muchas razones y ser incapaz de arrancar el coche. Aquí es cuando se
necesita un cargador de baterías.
LOS CARGADORES. Para cargar una batería es necesario
un cargador seguro. Debe de estar siempre equipado con un regulador
de voltaje.
Un proceso de carga es más complicado que
lo que se indica en nuestra descripción general. Sin embargo,
nosotros estamos tan solo interesados en los problemas prácticos de
la carga de una batería.
Para actuar con
seguridad, no se debe utilizar nunca los cargadores de carga rápida
disponibles en el comercio.
LA
SOBRECARGA. La
sobrecarga es un fallo común motivado por seguir cargando la
batería, una vez cargada (es decir más allá del punto donde el
proceso químico se completa).
LOS
GASES OXIGENO E HIDROGENO. La
sobrecarga en una batería convencional supone que se forme hidrogeno
y oxigeno y que esto se escape.
Estos gases pueden
causar una mezcla explosiva de oxigeno-hidrogeno, por lo cual este
tipo de baterías se deben de cargar siempre en un sitio bien
ventilado.
POSIBILIDAD DE
DAÑARSE LOS ELECTRODOS. Cuando
se forma gas en una batería, el agua evaporada del electrolito,
reduce su volumen y aumenta su densidad. Es entonces cuando se
pueden dafiar los electrodos al quedar
expuestos.
El agua destilada se suele
agregar a las baterías convencionales para compensar la perdida
producida por la sobrecarga.
El efecto de
la sobrecarga en los electrodos frecuentemente pasa inadvertido, y
esto da como resultado una disminución en la vida media de la
batería.
LOS REGULADORES DE
VOLTAJE. La recombinación de baterías no es
susceptible de sobrecarga ya que puede recombinar los gases en agua.
Si se utiliza un cargador con regulador de voltaje no tienen que
aparecer problemas.
Si la sobrecarga sucede
utilizando un cargador simple, se crea más gas del que puede
recombinarse. Esto activa la válvula de la
batería que permite escapar el gas. Las cantidades de
gases son relativamente pequeñas y hay
menos riesgo de explosión. Sin
embargo no es posible reemplazar el fluido y como resultado la
batería resulta
dañada.